11 Feb Un viaje al pasado en ALSA
¿Te imaginas un ALSA en forma de carruaje y tirado por caballos?
Así comienza la historia de la multinacional asturiana, como una empresa de diligencias, nacida en Luarca en el año 1889. Conocida como Ferrocarrilana, unía la villa asturiana con la ciudad de Oviedo en quince horas de viaje. Pocos años después, la empresa se hizo con algunos vehículos de vapor y cambió su nombre por El Luarca, automóviles de viajeros. Mejoró su ruta a la capital del Principado reduciendo el trayecto ocho horas.
ALSA nace en las carreteras occidentales asturianas, experimenta importantes cambios de la mano de los principales avances tecnológicos. Sustituye la tracción animal, por las máquinas de vapor y, finalmente, por motores de explosión. Finalmente en 1923 se constituye como Automoviles Luarca S.A (ALSA), comenzando una nueva andadura que conduce a la sociedad hasta nuestros días. La empresa comenzó así su expansión, tanto a nivel nacional como internacional.
Muchos han sido los cambios que han experimentado los autobuses a lo largo de una trayectoria, que se dilata más de un siglo en la historia. Una familia emprendedora asturiana, los Cosmen, que iniciaron su andadura en el transporte de mercancías y pasajeros, acercando a las personas a sus destinos deseados. Facilitando la vida de los viajeros, innovando, a la vanguardia de un mundo globalizado.


